Sumidos en la virtualidad, vemos desvanecerse la narrativa, sustituida por un torrente incesante de información. En medio del avance imparable de la Inteligencia Artificial y la multiplicación de las identidades, habitamos un mundo que nos invita, no sin vértigo, a transformarnos una y otra vez. Una sociedad marcada por la búsqueda inmediata del placer, sin posibilidad de pensar, de tolerar la frustración, necesarias para la construcción del ser, lleva a la pérdida de fuerza y potencia de la capacidad simbólica, implicando una estructura psíquica con tendencia al vacío y la actuación. Una cultura que evita la angustia tiende a llenar el vacío con ideales ilusorios y el acto se convierte en un modo de escapar de ese vacío. Sobre estas temáticas queremos reflexionar y discutir en nuestro próximo congreso 2026.


