Un género literario y un método de tratamiento psicológico respaldado por un cuerpo teórico en permanente desarrollo pueden, a simple vista, parecer muy lejanos. Sin embargo, si atendemos a cómo surgen en la mente del poeta los contenidos que logra transmitir como textos, por una parte, y por otra, cómo se configura en la mente del psicoanalista lo que interpreta del contenido inconsciente que su paciente le comunica, podríamos ver que el proceso creativo en ambas situaciones parece muy similar, tal como se aprecia en el relato siguiente.